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San Roque

Aunque no se pone en duda su condición de personaje histórico, esto es, su existencia como hombre de carne y hueso, no son pocas las dificultades que plantea la biografía del Santo de Montpellier. Su temprana y abrumadora popularidad nos ha legado una historia mezcla de leyenda y tradición que no sin esfuerzo trata de desenmarañar la moderna historiografía.

En todo caso la difusión de la devoción hacia San Roque es sorprendente y sólo puede explicarse desde los maravillosos hechos de su vida. Un hombre joven y rico que sacudido por la desgracia- la trágica pérdida de sus padres- abandona sus riquezas para dedicarse al servicio de los demás en el peor escenario imaginable: la epidemia de peste negra desatada en Europa en el SXIV.

Es cierto que esta difusión encontró en el Camino de Santiago, siendo además el propio Santo un peregrino, una adecuada vía de comunicación por la que su fama se extendería como un reguero de pólvora. Pero la rapidez y profusión con la que avanza su nombre es de tal magnitud que tiene que ser a la fuerza consecuencia de los actos de un hombre extraordinario. En pocos años cientos de iglesias, ermitas, capillas, hospederías y hospitales nacen bajo la protección de su nombre, y su simpática figura, siempre acompañada del perro fiel, puebla las vidrieras, las tablas de los pintores y los huecos de los retablos. San Roque, paradigma de santo del pueblo, fue elevado a los altares por el cariño de los fieles, y las autoridades eclesiásticas han bendecido y ratificado su elevación como un hecho consumado.

Una popularidad que se mantiene en nuestros días como demuestran los resultados que se obtienen en internet utilizando el buscador Google (un buen indicador de popularidad en la actualidad): curiosamente gana la grafía italiana San Rocco con 270.000 resultados, seguido de San Roque 190.000 y la francesa Saint Roch con 170.000. En Llanes ya en 1330 se funda, gracias a la caridad del presbítero don Juan Pérez de Cué, el Hospital y hospedería de San Roque. El edificio estaba situado extramuros, al sur de la Puerta de la Villa y de él sólo queda, con poco o nada de lo original, la capilla. Garcia Mijares afirma que se trata del noveno entre los más antiguos de España entre los 234 cuya fecha es conocida. La institución siempre fue querida por los llaniscos por sus virtudes, acordes con las de su Santo protector. Se repartía pan a los niños el día de San Silvestre de cada año y se daban alojamiento y cuidados a ancianos, impedidos, pobres y transeúntes y a cualesquiera del Concejo sin techo ni familia. En sus primeros años sirvió también como alojamiento de peregrinos en su camino hacia San Salvador de Oviedo y Santiago de Compostela. El Hospital fue enajenado para financiar la construcción del nuevo de San José, finalmente inaugurado en 1898. En la actualidad se conserva- muy remozada- la capilla en la que se venera una reliquia del Santo.

La azarosa vida política del desgraciado siglo XIX acabó por involucrar a las devociones llaniscas. Tras el “Motín de los Sargentos” se mandó publicar la Constitución de Cadiz de 1812 mientras se redactaba la nueva ley de leyes. Con motivo de las elecciones de 1837 se desencadenó en la Villa una dura confrontación entre los dos partidos que entonces se formaron. El “partido exaltado” se anticipó a celebrar se triunfo- ya que había sido derrotado un año antes en las anteriores elecciones a Cortes Constituyentes de 1836- organizando una fiesta popular el día de Santa María Magdalena, el 22 de Julio de 1837. El “partido moderado” respondió celebrando con el mismo entusiasmo el 16 de Agosto, día de San Roque, su triunfo electoral del año anterior. Parece ser que ya en aquellos años todos los partidos ganaban las elecciones. Pero pasaron los años y la rivalidad política fue abandonada, más no así la devoción ni el pique festivo, que desaparecidos aquellos partidos quedó en manos de los que la habían mantenido durante siglos: los llaniscos.

El mes de Agosto es el de San Roque en Llanes. Conciertos, funciones teatrales, actividades deportivas que van desde un Trofeo de Golf hasta un Concurso de Pesca pasando por el tradicional Descenso acuático-pedestre del Carrocedo, exposiciones, y un sin fin de eventos lúdicos copan el calendario en el que destaca el día grande. El 16 de Agosto, las niñas y niños de Llanes, vestidos de peregrinos, volverán a danzar- en un ritual que se repite año tras año- la alegoría del camino en honor de este hombre bueno, y las gargantas repetirán el grito de nuestros padres:

¡ Viva San Roque y el perru!
¡ Vivan los peregrinos!
¡ Vivan los forasteros!
¡ Viva Llanes!

 

“ El padre no visitaba al hijo ni el hijo al padre, la caridad estaba muerta y la esperanza destruida. Los médicos no osaban visitar a los enfermos por miedo a quedar infectados” Guy de Chauliac 1348. Manuel Garcia Mijares afirma haber tenido la partida de defunción de un Príncipe Alemán- de cuatro páginas- en sus manos: se le hicieron honras regias en la parroquial de la Villa, asistieron los monjes del Convento Benedictino de San Salvador de Celorio, celebrando de Pontifical el Abad del mismo; y su cadáver se enterró en la Basílica.

Uno los puntos más controvertidos de la biografía de San Roque es dónde murió y el destino final de sus reliquias: Montpellier, Arles, Voghera. Otra versión da cuenta del trasladado de sus restos mortales a Venecia. San Roque es también patrón de la Reina de los mares. Según Croiset unos aventureros venecianos, “con cierta especie de piadosa conspiración”, tuvieron modo de sacar furtivamente de Montpellier una parte de sus reliquias. La reliquia de Llanes procede de Montpellier y cuenta con la autentificación del Vaticano. Otra parte de sus reliquias fue trasladada a la Iglesia de los Padres Trinitarios de Arles.

Bando de San Roque

web del Bando de San Roque: www.san-roque.com

 


 

  •  Fuera de los años de su vida - se coincide en que vivió treinta y cuatro o treinta y cinco años- los relatos son divergentes pero pueden ordenarse en dos grandes grupos. Por un lado aquellos que presentan el nacimiento de Roque en las dos últimas décadas del SXIII ,y por otro, los que lo sitúan más allá de la primera veintena del SXIV. En la actualidad los estudiosos se decantan por la cronología tardía. Entre ellos destacan Pierre Bolle y Paolo Ascagni. El primero es Doctor de Filosofía y Letras y miembro de la Unidad de Estudios Medievales de la Universidad Libre de Bruselas. Los tres volúmenes de su tesis “ San Roque: Origen y expansión inicial de un culto a finales del SXIV” (2001) constituyen la obra más completa y revelante sobre la historiografía de nuestro Santo. Esperamos verla en fechas próximas traducida al español. El segundo, Paolo Ascagni, es Doctor en Economía y Comercio y miembro de la asociación italiana Amigos de San Roque, y autor de “San Roque contra la enfermedad. Historia de un taumaturgo”.
  •  No es en absoluto descartable que el joven Roque hubiese cursado estudios de medicina ya que en su Montpellier natal había sido fundada la prestigiosa Universidad en 1220. La peste o muerte negra diezmó la población europea de un modo escalofriante durante el SXIV. Los expertos barajan cifras en el entorno de veinticinco millones de muertos. Las crónicas de la época son ciertamente estremecedoras: “Los más escupían sangre, otros tenían en el cuerpo manchas rojas y oscuras y de estos ninguno se escapaba. Otros tenían apostemas o estrumas en las ingles o bajo las axilas y de éstos, algunos escapaban…y hay que saber que estos enfermos eran muy contagiosos y que casi todos los que cuidaban los enfermos, morían, así como los sacerdotes que recogían las confesiones” La Petite Cronique de St. Aubin ( Angers 1348)
Sección: 
Folclore
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